Consejos para el cuidado del cabello de forma sana y natural.

Todos y todas deseamos tener un pelo sano, fuerte y lleno de vida pero en ocasiones al someternos a diferentes tratamientos para el cabello como pueden ser los tintes, las decoloraciones o productos para el peinado como la laca, espuma o gomina, nuestro cabello sufre y pierde su estado natural, sedoso y brillante.

A esto se le añade el estrés o los malos hábitos alimenticios que, sin un cuidado diario, el cabello pierde su vitalidad y necesita de unos cuidados específicos para su recuperación.

Es importante que, para mantener nuestro pelo brillante, fuerte y sano, debemos cambiar nuestros malos hábitos diarios para cuidar el cabello de forma natural sin la necesidad de utilizar productos específicos es mucho más sencillo de lo que aparenta ser.

En primer lugar es esencial mantener una alimentación sana y equilibrada para aportar al cabello fuerza y vitalidad. Además de esto, es imprescindible la elección de un champú, acondicionador y mascarilla que sea adecuada a nuestro tipo de cabello. Eligiendo adecuadamente el producto adaptado a las características de nuestro pelo mejoraremos su condición natural.

En segundo lugar no debemos abusar de un exceso de champú a la hora de lavarnos el pelo, es importante aplicar la cantidad adecuada dependiendo de la longitud y cantidad de cabello. A la hora de lavarlo, no debemos frotar agresivamente el cuero cabelludo ni a la hora de lavarlo ni al quitar la humedad con una toalla, es mejor dar un suave masaje sin la necesidad de apretar o rascar.

En tercer lugar debemos cepillarlo por lo menos dos veces al día, por la mañana y antes de acostarnos, para estimular el crecimiento del cabello, mantenerlo fuerte, eliminar los caídos y favorecer a la circulación sanguínea. No debemos cepillarlo en exceso pues esto ocasionaría pérdida de pelo y se abrirían las puntas y tener especial cuidado recien lavado y estando mojado pues éste esta más frágil.


En cuarto lugar debemos de prestar atención a los productos para el lavado que elegimos y utilizamos a diario así como su aplicación. A la hora de aplicar un acondicionador o mascarilla es imprescindible aclarar con abundante agua para eliminar por completo el producto. El agua caliente o templada es agradable a la hora de aplicar los productos pero si aclaramos con agua tibia o fría, del cabello se obtienen mejores resultados. Es recomendable no lavar el cabello diariamente pues pierde su protección natural, lavarlo día si y día no, favorece la “flora” del cuero cabelludo pues éste genera aceites naturales que actúan de protección e hidratación de los folículos capilares.

 

En quinto lugar podemos eliminar la humedad del cabello tras haberlo lavado envolviéndolo en una toalla pero sin ejercer demasiada presión sobre él y no exceder el tiempo más de 10 minutos.

En sexo lugar es conveniente no dormir con el pelo recogido pues esto favorece a que se quiebre y fomenta la caída del mismo y además debemos evitar el dormir con el pelo mojado o húmedo pues favorece la aparición de microorganismos que conllevan a la caspa. Al igual que, no es conveniente llevar recogidos o coletas demasiado tirantes y apretadas pues, al igual que al dormir, podemos potenciar la rotura de la fibra capilar.

En séptimo lugar, para potenciar su belleza y darle más brillo y naturalidad podemos emplear mascarillas caseras con ingredientes que potencian su estado natural. Utilizando aceite esenciales naturales como el de almendras, aloe vera o romero, huevos, miel, yogur natural, etc. dependiendo de las características de tu cabello puedes utilizar diversas recetas caseras para estimular su crecimiento, proporcionarme mayor vitalidad y darle esa suavidad y brillo natural que necesita. Mediante la aplicación de mascarillas nutritivas fomentaremos no solo su belleza y brillo sino también su fortaleza y estabilidad.

Para finalizar debemos de tener precaución a la hora de utilizar aparatos como el secador, rizador o plancha. Es conveniente no abusar de este tipo de aparatos y utilizarlos con moderación, podemos dañarlo con mucha facilidad ya que el calor maltrata al cabello haciendo que pierda sus propiedades más naturales.

Si deseamos mantener nuestro cabello sano y fuerte debemos evitar ciertos hábitos diarios que no favorecen su cuidado como el empleo de aparatos de calor, productos químicos o champús y acondicionadores inadecuados. Es importante cuidar esos hábitos para que nuestro cuero cabelludo sufra y revitalizarlo por dentro con una alimentación saludable.